Por: Perla Sandoval/Avc

Veracruz es el estado más afectado a nivel nacional por la práctica del fracking, y con la próxima licitación de la ronda 2.5 para la explotación de hidrocarburos mediante esta práctica, están en riesgo las cuencas de al menos cuatro ríos, advirtió la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-Golfo), Victoria Cheneaut.

Al presentar su ponencia “Conflictos ambientales e impactos de la explotación de hidrocarburos en el municipio de Papantla”, advirtió que el anuncio del secretario de Energía, Pedro Joaquín Codwell, sobre esta licitación, afectará directamente a 49 municipios veracruzanos ubicados en la zona norte y sur y que son eminentemente indígenas.

“Veracruz es el estado más afectado con 900 mil hectáreas que potencialmente podrían ser ocupadas para la práctica del fracking; esto es, el 38 por ciento del territorio totonaca estará ocupado por la explotación petrolera”.

Explicó que, bajo la justificación de la demanda de gas natural en el país, la fractura hidráulica en el estado podría duplicarse casi de inmediato, y para realizarla se sacarán millones de litros de agua de las cuencas del río Tuxpan, Nautla, Tecolutla y Cazones.

Advirtió que los municipios con mayor afectación ambiental, desplazamiento y hasta problema de salud en sus pobladores por esa práctica son Chumatlán, Coahuitlán, Coatzintla, Coxquihui, Espinal, Coyutla, Filomeno Gutiérrez, Zamora, Mecatlán, Papantla, Poza Rica y Tecolutla.

Señaló que se trata de núcleos agrarios con poblaciones indígenas como los nahuas, otomíes y totonacas, que van a ser afectadas en su territorio con la explotación de hidrocarburos.

Tan solo en esta región la población total que se verá afectada es de más de 552 mil veracruzanos, de las cuales por lo menos 100 mil son indígenas que se asientan en 317 mil hectáreas que ocupan tan solo los integrantes del pueblo totonaco.

Dijo que una vez que llegue a la entidad el capital extranjero, los efectos de esta actividad se verán casi de inmediato pues recordó que por cada pozo que se abra se requieren entre 9 y 29 millones de litros de agua limpia inyectada junto con otras 750 sustancias tóxicas, para extraer el gas natural.

“Algunos nombres de las sustancias se conocen, pero otros no, porque las compañías dicen que es secreto industrial, pero pueden ser 750 componentes químicos contaminantes los que se introducen y pueden provocar contaminación de los veneros de agua porque el pozo puede tener fisuras y los contaminantes se filtran en la tierra y pueden llegar a las aguas que toma la población”.

Pero el impacto de esta actividad no termina ahí, ya que para transportar el agua desde lo afluentes se requieren de miles de viajes en pipas, lo cual generará contaminación en el ambiente.

Luego, una vez que el agua contaminada vuelve a la superficie se deposita en piletas, como albercas que quedan a cielo abierto con agua contaminada y se evapora con el tiempo, y eso contamina el aire.

Por esta razón, la académica cuestionó las ventajas de esta actividad, contra las desventajas por el impacto ambiental y en las poblaciones, ya que los pozos solo pueden ser explotados durante cinco años, después de los cuales quedan como “pozos letrinas”, en donde se depositan las aguas contaminadas.

Por si esto fuera poco, advirtió que la fractura de la roca puede generar fallas geológicas en la zona e incluso hay información sobre el incremento de sismos en el radio de acción de estos pozos.

Narró que en Nuevo León en 2006 se registraron dos sismos y en 2014, ya habiendo fracking se contabilizaron 74; y en el sur de Veracruz en 2006 hubo 22 sismos y en 2014, ya con esta práctica, hubo 91 sismos.

 

Papantla, entre los municipios más afectados por el fracking

Si bien la zona norte y sur del estado son los más grandes reservorios de hidrocarburos, es en el municipio de Papantla en donde se encuentra la mayor actividad petrolera por la práctica del fracking, con la próxima licitación de la ronda 2.5 para la explotación de hidrocarburos.

Según la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas-Golfo), Victoria Cheneaut, se tiene información de que en este municipio hay pozos de fracking en las márgenes o inmediaciones del río Tecolutla, información que no ha podido ser corroborada porque Pemex no la proporciona exactamente.

Al presentar su ponencia “Conflictos ambientales e impactos de la explotación de hidrocarburos en el municipio de Papantla”, advirtió que el anuncio del secretario de Energía, Pedro Joaquín Codwell, sobre esta licitación, afectará directamente a 49 municipios veracruzanos ubicados en la zona norte y sur y que son eminentemente indígenas.

No obstante, dijo que Pemex informó que actualmente hay 2 mil 117 pozos tradicionales en Papantla, con redes de más 30 años de antigüedad y que es la comunidad de Emiliano Zapata la más emblemática por la explotación petrolera que Pemex inició trabajo en 1956 y que actualmente abarca 162 hectáreas –la mitad del ejido– con pozos.

“Hay instalaciones petroleras dentro de la comunidad, como dos quemadores, una batería de separación y una instalación más”.

Además, recordó que en 2014 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la desviación de las aguas del río Tecolutla, por un periodo de 30 años, con la justificación de lograr abastecer de agua al municipio vecino de Poza Rica; sin embargo, dijo que activistas han señalado que el verdadero objetivo es abastecer de agua a la industria petrolera en esa zona.

Consideró que lo mismo ocurre con el anuncio de la construcción del Acueducto de agua del río Pánuco, que llevaría el líquido a Monterrey, para la actividad petrolera.

Fuente: Formato7