Leticia Cruz / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

Más del cincuenta por ciento de la población empleada en Veracruz trabaja en la informalidad, expuso el director del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Saúl Moreno.

“El número de población económicamente activa en la parte informal de la economía rebasa el 51 por ciento, es una cifra fuerte, gran parte de la población en edad de trabajar no encuentra empleo en el sector formal”.

El sector formal significa, explicó, que hay un trabajo protegido, que hay un contrato y provee de cierta seguridad social, lo que implica derecho al servicio médico, accesos crediticios para vivienda, generar una antigüedad, entre otros aspectos.

El académico ahondó que el incremento de empleos informales obedece, en gran medida, a una estrategia de los gobiernos para desarticular a la clase trabajadora.

Y es que la pérdida de empleos formales implica que no existen nexos arraigados, es decir, los trabajadores de empresas particulares, los trabajadores sin prestaciones de ley además de quienes realizan otros empleos -autoempleos- en busca de obtener ingresos, pocas veces se organizan para defender un bien común o conformar, por ejemplo, un sindicato o una movilización.

Dicho en otro modo, el empleo informal desmoviliza a la clase trabajadora, enfatizó el director de CIESAS-Golfo.

Lo que ha incrementado es el número de asociaciones civiles o agrupaciones de trabajadores de confianza, esto en vez de sindicatos o movilizaciones cuyo origen esencial era la defensa de los derechos comunes de la clase trabajadora.

Sin embargo, las asociaciones civiles no se enmarcan en el derecho laboral, por lo que aunque las asociaciones de trabajadores están en permanente resistencia, tienen acción legal limitada, precisó el académico.

“Una asociación civil no tiene derecho a huelga, en cambio un sindicato sí… Los trabajadores informales se agrupan en informalidad, y entonces no tienen los derechos de un sindicato”.

 

Fuente: Agencia Imagen del Golfo