• Estas dinámicas vulneran sus vidas, señaló María Fernanda Medina Mariscal, estudiante de Sociología de la UV, en el 1° Foro Regional del Golfo: “Acción colectiva y movimientos sociales”
  • En el evento también intervinieron Layda Jacqueline Estrada Bautista y Laura Viridiana Díaz Rodríguez, de la UV y UJAT, respectivamente

 

Por: Claudia Peralta Vázquez

El gobierno, el crimen organizado y el patriarcado como hibridación de los casos de poder y violencia, ejercen mecanismos de control sobre las mujeres dentro de dinámicas que vulneran sus vidas y rompen con cualquier utopía de lo que podría ser una sociedad armoniosa, expresó María Fernanda Medina Mariscal, estudiante de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana (UV).

Al abordar el tema “Procesos de lucha de las mujeres activistas en México, conformación de su activismo y militancia frente a la violencia de género”, dentro del 1° Foro Regional del Golfo: “Acción colectiva y movimientos sociales”, comentó que estas tres figuras son las que mueven al país y tienen el poder de criminalizar, ejecutar y abolir las ideas de las mujeres.

Sin embargo, a través de los movimientos sociales y de una perspectiva feminista se ha luchado para acabar con esta hibridación, entendida como un proceso en el que aliados y sujetos se unen para destrozar los ideales económicos, sentimentales, emocionales y físicos de las mujeres.

En su exposición, efectuada el miércoles 25 de octubre en la sala audiovisual de la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI), abordó el surgimiento de colectivos de mujeres organizadas y unidas para frenar estos flagelos, que además crean espacios de resistencia a través de una postura crítica.

Como parte de la mesa “Acción colectiva, feminicidios y violencia de género” del foro, dijo que las actividades de estas agrupaciones exaltan la participación de las mujeres y activistas en los procesos de lucha y defensa de los derechos humanos.

Por lo anterior, dio a conocer detalles de su investigación sobre la conformación histórica de activistas que militan en las filas del feminismo reconocidas como defensoras de los derechos humanos de las mujeres ante la ola de violencia que existe en el estado de Veracruz.

El estudio está centrado en municipios del centro de Veracruz como Xalapa y Boca del Río, en los que cada vez son más los casos de desapariciones forzadas, crímenes y feminicidios.

Bajo una mirada cualitativa, establece cómo se da la conformación de estos colectivos con base en entrevistas efectuadas a integrantes de dichos grupos.

En resumen, añadió que los esfuerzos sumados por colectivos feministas y activistas independientes de la región han sido fundamentales para la prevención y erradicación de todas las formas de violencia en contra de las mujeres.

“Se encuentran inmersas dentro de un sistema donde la violencia es naturalizada y el homicida privilegiado.”

Layda Jacqueline Estrada Bautista, también estudiante de la Facultad de Sociología de la UV, expuso “La incidencia del movimiento de mujeres en Veracruz: las solicitudes de alerta de violencia de género en el estado”.

Al respecto, indicó que en México hay avances en materia de igualdad de género que se extiende a los ámbitos federal y estatal, pero no al municipal, donde aún se percibe una cierta resistencia y obstáculos para lograrlo.

Precisó que ante los acontecimientos sexistas y violentos en contra de las mujeres, el 23 de noviembre de 2016 fue emitida en Veracruz una alerta de violencia de género, que consiste en un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida o la existencia de un agravio comparado que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres en un territorio determinado.

No obstante, está en proceso una segunda alerta de violencia de género por agravio comparado, enfocada en la protección de niñas y mujeres, la cual sugiere eliminar plazos para permitir la interrupción del embarazo en casos de violación; incluir que el riesgo en la salud de las mujeres sea causal para la interrupción del embarazo; permitir la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación.

Lo anterior, con base en un estudio del Guttmacher Institute sobre embarazo no planeado y aborto inducido en México, realizado en 2013, el cual revela que durante 2009 hubo un total de 43 mil 718 abortos en Veracruz y de estos el 23 por ciento corresponden a mujeres de 15 a 19 años de edad, y el 27 por ciento a mujeres de 20 a 24 años. Dicha situación ubica a la entidad en el número 11 a nivel nacional.

Por su parte, Laura Viridiana Díaz Rodríguez, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), se refirió a una investigación sobre violencia y feminicidio en la prensa tabasqueña, en la que destacó que los medios de comunicación escritos narran sin perspectiva de género los casos de violencia que sufren las mujeres y se les revictimiza al justificar la acción de los agresores, resultado de la cultura machista.

Resaltó que los casos de violencia presentados por la prensa –desde la forma y fondo en que son abordados– victimizan o cuestionan la integridad moral de las agredidas; es decir, de acuerdo a las notas estudiadas no hay compromiso ético que busque no sólo informar sino concienciar a la población sobre dichos fenómenos.

“La prensa registra los casos, los expone a la opinión pública y construye una representación social del fenómeno bajo parámetros misóginos”.

 

Fuente: Prensa UV