Por: David Arcos

  • Se calcula que sólo en el Totonacapan habría más de 552 mil personas afectadas por la explotación petrolera y actividades como el fracking.
  • La gente hará uso de la fuerza para evitar que sus tierras sean destrozadas mediante la técnica del fracking o fracturación hidráulica.

 

Mariano Díaz, de 68 años, habita en Soteapan, un municipio del sur de Veracruz, localizado en la región central de México, en la Sierra de Santa Marta.

Hace unos días fue visitado por personal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y del Registro Agrario Nacional (RAN).

Le dijeron: “le traigo un saludo del presidente Peña Nieto, quien ha pensado mucho en ustedes y aquí donde viven ustedes habrá grandes beneficios por la reforma energética, vamos a cuidar que ustedes vendan sus tierras al mejor precio”.

También le entregaron folletos con información para invitarlo a que  venda su tierra al gobierno federal y ésta sea explotada.

Se negó. Sin embargo, lo amenazaron con expropiar la zona ejidal, toda vez que así lo establece la Reforma Energética, impuesta por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

El señor ha observado que las exploraciones ya son una realidad. Los ejidatarios temen por su seguridad y los daños ambientales que el fracking podría ocasionar.

El problema se ha recrudecido durante los últimos meses. Las autoridades parecieran defender a las empresas encargadas de esos trabajos y no al pueblo.

Don Mariano está siendo asesorado por activistas para proceder de manera legal y defender su patrimonio. El amparo sería una opción.

Además, él y su familia están dispuestos a plantarse en sus tierras para evitar que sean invadidas con fines de explotación.

 

DESPLAZADOS

Así como él hay más de 30 mil ejidatarios que están siendo desplazados por el Gobierno federal, para poder emprender sus megaproyectos.

De acuerdo con el integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida), Guillermo Rodríguez Curiel, autoridades federales emprenden una serie de estrategias para apropiarse de los terrenos.

“La ley energética así lo señala, en Veracruz es un caso interesante que de los cinco municipios más afectados de la Sierra de Soteapan o de Santa Martha han realizado asambleas, han traído a registrar aquí al RAN sus actas de asamblea ejidal donde dicen que no quieren el fracking, ni la minería, no las hidroeléctricas, ni las eólicas”.

Se trata de ejidatarios de Tatahuicapan, Soteapan, Pajapan y otros municipios, que están en contra el fracking y otros proyectos.

El activista cree que las leyes fueron elaboradas para favorecer a las empresas extranjeras y no a los ejidatarios y campesinos.

“Este fin de semana tuvieron un encuentro, pero vuelven a ratificar que no quieren el fracking, yo te puedo decir que son cerca de 30 mil los ejidatarios que no quieren (proyectos)”.

Los pobladores están dispuestos a ejercer la resistencia civil para impedir los trabajos correspondientes.

Para ello están convocando a asambleas ejidales y están organizándose.

En varias ocasiones se han pronunciado en contra de los  trabajos para la extracción de gases e hidrocarburos.

 

EN RIESGO 900 MIL HECTÁREAS

Más de 900 mil hectáreas serán devastadas en Veracruz, mediante la técnica mencionada.

Se trata de severas afectaciones al 38 por ciento del territorio totonaca, localizado al norte de la entidad.

A juicio de la académica del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-Golfo), Victoria Chenaut González, 49 municipios de las zonas norte y sur serían afectadas con dichos trabajos.

Doce de ellos pertenecen a la región del totonacapan y el resto a poblaciones huastecas, nahuas y popolucas.

Chumatlán, Coahuitlán, Coatzintla, Coxquihui, Espinal, Coyutla, Filomeno Mata, Gutiérrez Zamora, Mecatlán, Papantla, Poza Rica y Tecolutla son los municipios que presentarían mayores daños por fracking.

De acuerdo con la investigadora, la Ley de Hidrocarburos, de 2014, permite las afectaciones necesarias para la extracción de hidrocarburos, por lo que los ejidatarios no podrían negarse a dichas acciones.

Petróleos Mexicanos (Pemex) se niega a revelar los lugares donde estarán los pozos de fracking, en la entidad veracruzana.

Sin embargo, Manuel Llano Vázquez Prada, integrante de la organización “CartoCrítica” trazó mapas y presentó estadísticas de las zonas que serán ocupadas.

Se trata de los trabajos correspondientes a las Rondas 0 y 1 ejecutables en diversos estados de la República Mexicana.

Chenaut González refiere que la Ronda 2.5 será licitada antes de que concluya el sexenio de Enrique Peña Nieto, la cual permitiría la extracción petrolera y gas Shale.

“Con esto se abre la licitación para que las compañías puedan trabajar en toda la costa de Veracruz, hacia el norte”.

Cabe mencionar que la Alianza Mexicana Contra el Frackingse ha pronunciado por la prohibición de explotación del gasShale, debido a que violenta el derecho humano de acceso al agua, debido a que el procedimiento para su extracción requiere grandes cantidades del líquido, contamina los acuíferos y contribuye al calentamiento global.

Durante el viernes de esta semana, la especialista impartió la conferencia “Conflictos ambientales e impactos de la explotación de hidrocarburos en el municipio de Papantla”, donde expuso que los contratos licitados para extracción petrolera por la Secretaría de Energía permitirán afectaciones a las cuencas de cuatro ríos de la entidad: Tuxpan, Nautla, Tecolutla y Cazones.

 

552 MIL AFECTADOS

Sólo en el Totonacapan habría más de 552 mil personas afectadas por la explotación petrolera y actividades como el fracking.

La académica realizó un estudio y calcula que más de 101 mil pobladores indígenas presentarían problemas por cuestiones ambientales.

Actualmente, existen

Aproximadamente mil 117 pozos de explotación de petróleo convencional.

Esta situación también ocurre en el campo San Andrés, en el Llano Papanteco, pues en 1960 se construyeron las instalaciones para manejar el campo petrolero, con hotel, restaurante, instalaciones para policías, mismas que ahora está completamente abandonadas.

Un solo pozo ocupa 29 millones de litros de agua, que se tienen que trasladar en pipas.

Los pobladores continuarán reuniones en las zonas ejidales para planear estrategias y evitar que el gobierno y las empresas transnacionales se salgan con la suya.

Están muy molestos y afirman que no permitirán la explotación de sus tierras.

 

OCULTAN INFORMACIÓN

Los gobiernos ocultan información a la ciudadanía sobre los megaproyectos que planean ejecutar en Veracruz.

Para el investigador del Instituto de Ecología (Inecol), Orlik Gómez García, falta transparencia por parte de las autoridades y las empresas involucradas al respecto.

El académico cree que la entidad está en riesgo por proyectos para la construcción de presas hidroeléctricas, gasoductos, extracción de gas o petróleo mediante el fracking, minería a cielo abierto y otros.

Lo anterior, implica cambios y daños irreparables al medio ambiente, atenta contra la salud de las personas y modifica su estilo de vida.

El gobierno, en sus tres niveles: federal, estatal y municipal, no ha tomado en cuenta al pueblo para la aprobación o desaprobación social de los proyectos.

“Son proyectos de los que no se informa debidamente a la población. En cambio, se usan tecnologías que devastan el entorno de esos lugares. En mi opinión personal lo correcto sería que se hiciera una profunda investigación e informe de daños, y consultar a la población para determinar la viabilidad de si el proyecto debe o no realizarse”, añadió Gómez García.

A nivel internacional ha circulado Información verídica sobre las consecuencias de las hidroeléctricas, minería a cielo abierto, extracción de petróleo con fracking y otros proyectos.

 

Fuente: http://cronicadexalapa.com/