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MENUMENU
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1 marzo, 2018

En Defensa del Territorio y de la Vida

Vecinos de la comunidad de Emiliano Zapata, en el municipio de Papantla, señalan sentirse sobre una bomba de tiempo, debido a que buena parte de sus terrenos se ven atravesados por ductos, sin que haya una explicación por parte de la empresa responsable de lo que transportan; comentó Svenja Schöenich, estudiante huésped de CIESAS Golfo, durante su participación en el Foro en defensa del territorio y la Vida que tuvo lugar en CIESAS Golfo.

La estudiante de Doctorado por la Universidad de Hamburgo detalló que durante su trabajo de campo en dicha comunidad, los habitantes le externaron su temor por las explosiones procedentes de los quemadores, mismas que los hacen sentir como si convivieran con un dragón (Pemex) al que no pueden enfrentar por sus dimensiones.

Svenja Schöenich abundó en que esta situación se ha recrudecido a partir de la reforma energética y la apertura a métodos no convencionales de extracción petrolera como el fracking, la cual permite reintentar la explotación de terrenos que ya no rendían de la manera tradicional.

Gumersindo González Sánchez, agente municipal de Emiliano Zapata, Papantla; dio a conocer los orígenes de su comunidad, creada a principios del siglo XX, y cómo, hacia 1955, llegaron los primeros avances de exploración petrolera.

Comentó que, de las 662 hectáreas de la comunidad, poco menos de 200 han sido expropiadas extracción petrolera, en diferentes momentos del siglo pasado. Esto, agregó, hace que la comunidad de Emiliano Zapata tenga un pozo por cada 10 hectáreas cuando el promedio en el resto de Papantla es de uno por cada 80.

Gumersindo González dijo que a partir de 1998 comenzaron los movimientos de resistencia en contra de la industria petrolera, primero por la reparación del daño a los terrenos y posteriormente para exigir obras y servicios. Ante estas manifestaciones, añadió, la respuesta de Pemex fue la criminalización de la protesta, aduciendo daños en su propiedad.

En su participación, Ramón García Sánchez, abogado del grupo de defensa por el territorio de la Sierra de Santa Marta indicó que su organización aglutina a diversas organizaciones no gubernamentales que luchan por los derechos humanos y el cuidado y respeto de la tierra.

Explicó que el trabajo de este colectivo consiste en informar a las comunidades sobre las consecuencias que ocasionarían la implementación de proyectos de extracción petrolera, de minería o la posible construcción de un parque eólico en las llanuras de la región.

Para evitar las posibles repercusiones negativas de este tipo de proyectos, agregó García Sánchez, se han organizado asambleas con las más de 80 comunidades indígenas de la región, de modo que éstas decidan lo que mejor les conviene. Así, se han elaborados amparos en defensa de los territorios, incluyendo el núcleo de la sierra de Santa Marta, las costas e incluso el mar, de modo que se evite la explotación irracional de estos santuarios.

En este foro organizado por el Laboratorio Mixto Internacional y la unidad Golfo del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) también participaron las investigadoras Emilia Velázquez y Victoria Chenaut, quienes coincidieron en la necesidad abrir este tipo de espacio para dar a conocer las expresiones de rechazo a la explotación y atestiguar el trabajo que llevan a cabo las organizaciones no gubernamentales que buscan proteger el medio ambiente. Asimismo, conminaron a estar atentos ante la aprobación de nuevas rondas de licitación para exploración y explotación de yacimientos petrolíferos, de modo que se advierta sobre los peligros que éstas pueden ocasionar a la población

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